Coaching y Eneagrama III

Eneagrama en la esencia

Siguiendo con el post anterior a continuación se describen los eneatipos 6, 7, 8 y 9:

Tipo 6. El Dubitativo

EGO: Desconfiado, inseguro, miedoso, preocupado, indeciso, pesimista, cobarde y ansioso.

Quiere que los demás lo vean como una persona leal, fiel y valiente, que hace lo que debe. En el ego intenta aparentar una imagen de triunfo.

Por dentro siente cobardía, que también podría definirse como la ansiedad que lo lleva a temer situaciones y acontecimientos que todavía no han ocurrido.

ESENCIA: Heróico, fiel a sí mismo, tranquilo, inspira valores, sólido, leal, valiente y tiene fe. Le conecta la improvisación y el tomar decisiones.

Patrones de conducta inconscientes del ego Prácticas que contribuyen al desarrollo de la esencia
Sueles estar lleno de contradicciones y dudas, y puedes llegar a padecer fuertes tormentos mentales. Te preocupas mucho por asuntos que todavía no han ocurrido. Deja de preocuparte por los problemas futuros, lo único que consigues es desgastarte intelectualmente y hacerte menos eficiente para afrontar las dificultades de cada día.
Al sentirte inseguro por dentro, buscas todo tipo de respuestas y directrices fuera. Confía en tu propio criterio y pregúntate ¿qué es lo peor que puede pasarme?
A menudo te invade el miedo y la ansiedad por los potenciales problemas futuros; vives en un permanente estado de alerta. Aprende a relajar tu mente. Intenta vivir sin pensar en lo que puede llegar a suceder. El aquí y ahora es lo único que existe en realidad. Todo lo demás es una ilusión creada por tu mente.
Cuando tienes que tomar una decisión sueles explorar todas las opciones y hacer todo tipo de encuestas a tus personas de confianza. Para fortalecer tu autoestima, lo mejor es comenzar a tomar decisiones individualmente.
Cuando encuentras amigos y entornos de confianza eres la persona más leal de todas; crees que así no te fallarán. Es muy importante tener amigos para crecer como persona, pero sin dejar de hacer las cosas que a uno le gustan
Tiendes a ver el “vaso medio vacío”; uno de tus principales conflictos es la lucha constante entre tu valentía y tu cobardía. Recuérdate que tu inseguridad es una consecuencia de tu obsesión por sentirte seguro en un mundo que no lo es.
Sueles dar muchas vueltas a las cosas, pero esto no siempre consigue evitarte la incertidumbre que normalmente te acompaña. Deja de decir “no sé” cuando hablas. Intenta ser consciente cuando compartas lo que piensas con otras personas.

Tipo 7. El entusiasta

EGO: Gracioso, planificador, hedonista, hiperactivo, insaciable, superficial, disperso y glotón.

Quiere que los demás lo vean como una persona contenta y alegre, a la que todo le va de fábula. Quiere hacer todos los cursos y busca placer a corto plazo.

Por dentro siente gula, que también podría definirse como el insaciable deseo de llenarse de experiencias gratificantes para evitar el contacto con su vacío interior.

ESENCIA: Alegre, natural, agradecido, calmado, maduro, vital, presente y dichoso. En la esencia no necesita ningún estímulo externo para estar conectado.

Patrones de conducta inconscientes del ego Prácticas que contribuyen al desarrollo de la esencia
Tratas de mantener la mente ocupada para no pensar en nada doloroso y negativo; no sueles profundizar por miedo a sufrir. No tengas miedo a sufrir ni a sentir dolor, ya que son a través de esas sensaciones que puedes llegar a aprender mucho acerca de tu propia condición humana.
Intentas llenar el vacío que percibes en tu interior con personas, ideas, cosas y experiencias gratificantes; eres hiperactivo. Cuando estés incómodo al no hacer nada y comiences a sentirte aburrido, pregúntate: ¿de qué estas tratando de huir? El encuentro contigo mismo y con tus ansiedades interiores es inevitable.
Te incomoda estar solo y en silencio, pues entras en contacto con la ansiedad y el malestar que residen en tu interior. Pregúntate ¿por qué te asusta tanto el silencio? Indaga los motivos que te llevan a necesitar estímulos externos continuamente y date cuenta de que todos ellos desaparecerán cuando aprendas a aceptar las sensaciones que brotan de tu interior, sean las que sean.
Constantemente estás haciendo planes para que el futuro sea mejor que el presente; tienes una “agenda mental” en tu interior. Cuando te invada la impaciencia, pregúntate: ¿qué prisa tengo? Lo que más te molesta es permanecer en el momento presente, por eso, tiendes a pensar en el futuro.
Te sueles aburrir cuando no encuentras los suficientes estímulos en el ambiente. Descubre el placer de lo cotidiano. La intensidad no es necesaria siempre. Poco a poco descubrirás que la satisfacción verdadera procede del simple hecho de estar vivo.
Sueles sonreír y entusiasmar a los demás con tu extravertido sentido del humor. Crees que eres responsable de inyectar energía y entusiasmo en cada situación. Trata de ser más consciente cuando formes parte de un grupo; así evitarás tu tendencia a hablar desmesuradamente. Escucha plenamente a los demás. Cuanto más escuches, más te gustará escuchar.
Intentas llenar el vacío que percibes en tu interior con personas, ideas, cosas y experiencias gratificantes; eres hiperactivo. Busca momentos de silencio, soledad y lectura. Leer es una actividad que te puede ayudar a conectar con tu realidad interna.

Tipo 8. El Desafiador

EGO: Desenmascarador, protector, justiciero, jefe, vengativo, agresivo, controlador y duro.

Quiere que los demás lo vean como una persona suficientemente fuerte e independiente para poder con todo y con todos. En el ego tiene miedo a que le hagan daño y siente que tuvo una pérdida de la inocencia.

Por dentro siente lujuria, que no solamente alude al deseo sexual, sino que también podría definirse como la necesidad constante de intensidad, vehemencia, dominio y expansión.

ESENCIA: Justo, magnánimo, tierno, intuitivo, líder, sensato, constructivo y poderoso. En la esencia conectan cuando perdonan. Son muy intuitivos a través del cuerpo.

Patrones de conducta inconscientes del ego Prácticas que contribuyen al desarrollo de la esencia
Pareces duro por fuera, pero tienes un lado muy tierno y sentimental, que sólo muestras a personas que se lo ganan. Conecta más con tu corazón y tus sentimientos. No tiendas a protegerlos por miedo a que te hieran, sino todo lo contrario. Cuanto más permitas aflorar tu vulnerabilidad, menos sentirás que debes acorazarla, sobre todo con las personas de confianza.
Dada tu firmeza y franqueza, sueles intimidar a las personas que te rodean.Tienes facilidad para darte cuenta de la fortaleza y los puntos débiles de las personas. Relaciónate con personas en las que puedas confiar y habla con ellas de las cosas que te inquietan. No pienses que los demás no quieren saber nada de tus problemas.
Al sentir que debes proteger tu vulnerabilidad, consideras que “la mejor defensa es un buen ataque”. Antes de saltar impulsivamente, intenta contar hasta diez. Esa es una buena manera de defenderte.
Desenmascaras y desafías a las personas que consideras injustas. Sueles proteger a las personas que consideras más vulnerables y débiles.Cuando te enfureces, te vuelves frío y distante, lo que te impide sentir empatía hacia la persona con la que has entrado en conflicto. Si sabes que vas a encontrarte con alguien que suele herir tu vulnerabilidad, intenta estar muy consciente antes, durante y después del encuentro. No lo juzgues, ni lo desapruebes. Simplemente obsérvalo como un maestro que te pone a prueba. El verdadero poder consiste en ser dueño de uno mismo.
Eres muy independiente y posees grandes reservas de energía que aprovechas para llevar a cabo planes llenos de intensidad. Analiza tu necesidad de intensidad. Intenta que tu ocio y tus proyectos de diversión no acaben con la virtud de la moderación.
Cuando alguien te agrede injustamente, en seguida piensas en la mejor manera de vengarte. Cultiva la compasión, sobre todo hacia las personas que consideras que han sido injustas contigo o que sientes que más te han herido. La venganza y el odio se retroalimentan. Detén esa cadena.
Tiendes a pensar negativamente y a autoengañarte, creyendo que tu malestar es culpa de los demás. No te castigues ni castigues. La culpa es un concepto que en realidad no existe. Intenta descubrir qué aprendizaje se esconde detrás del acontecimiento en sí.Vigila tu tendencia a autoengañarte, creyendo que la causa de tus malestares internos, suele estar fuera de ti mismo. Reconocer tus errores es señal de que estas recuperando el contacto con tu esencia.
Te gusta estar al mando de las situaciones para no someterte al control de los demás; te sientes fuertemente atraído por el poder. Deja de querer controlar a los demás impidiendo que tengan gestos amables hacia ti. Si quieren ayudarte, que te ayuden.

Tipo 9. El Indolente

EGO: “Nadie especial”, perezoso, mediador, apacible, invisible, apático, escuchador y pasivo.

Quiere que los demás lo vean como una persona que está a gusto y en paz. En el ego tiene una baja autoestima y se va reprimiendo hasta que una vez al año peta.

Por dentro siente pereza, que no solamente significa dejadez y pasividad, sino que también podría definirse como el deseo de no dejarse afectar por la vida.

ESENCIA: Sanador, pacífico, participativo, enérgico, sosegado, dinámico, amable y armonioso. En la esencia se reafirma cuando se pronuncia. Se conecta viajando solo.

Patrones de conducta inconscientes del ego Prácticas que contribuyen al desarrollo de la esencia
Sueles pasar inadvertido y evitas tomar partido para no entrar en conflicto con nadie. Una cosa es ser humilde y otra bien distinta infravalorarte. Tiendes a pensar que los demás valen más que tú, y por eso sueles relegarte a un segundo plano.
Es muy difícil que te enfades; aceptas sin quejarte todo lo que trae la vida. Tu tranquilidad y capacidad de ver lo positivo de cada situación pueden sanar a muchas personas de tu entorno.
Te cuesta mucho decir “no” a los demás. Eres fácil de complacer y normalmente crees que lo que tienes es suficiente. Aprende a decir “no” las personas que te quieren de verdad se alegrarán de saber que tienes otro gustos u otros planes más interesantes que los suyos.
Te es fácil comprender los diferentes puntos de vista que te plantean en un asunto y sueles estar de acuerdo con las conclusiones que se obtienen. Sé más activo proponiendo aquellos puntos de vista que más vayan contigo. Vales mucho más de lo que crees, simplemente date la oportunidad de ser.
Te gusta mucho más escuchar que hablar; a veces te preguntan y tampoco sabes qué contestar. Toma decisiones sin miedo. Tu forma tranquila y pacífica de hablar te garantiza poder actuar sin entrar en conflicto con nadie.
Crees que no puedes autoafirmarte porque entrarás en conflicto con los demás. Invierte tiempo en ti mismo. Los esfuerzos iniciales pueden hacer aflorar muchas ansiedades, pero, la recompensa será mucho mayor de lo que imaginas.
Crees que tu opinión no importa y te amoldas al pensamiento general de las personas que te rodean. No dejes que los demás te avasallen cuando estés en grupo. No te conformes simplemente con escuchar. Tienes mucho que decir, pero tan sólo hace falta que venzas tu timidez inicial.
Das la impresión de estar en paz, pero sueles acumular rabia reprimida. Aprende a sentir la rabia en tu cuerpo. Conocerla como sensación puede servirte para tenerle menos miedo.
Te evades de la realidad centrando tu atención en pasatiempos sin importancia. Eres perezoso y tiendes a pensar que tus tareas o responsabilidades se acabarán resolviendo por sí solas; sueles dejar todo para el último día. Establece rutinas productivas que te obliguen a “activarte”. Escoge la opción que implique mayor movimiento. El sofá puede convertirse en tu mayor trampa.

Después de la lectura de todos los eneatipos, puede pasar que no nos sintamos identificados con ningún de ellos en concreto, o que veamos y sintamos en nosotros alguna característica de cada uno, pero, ninguno en un 100%. Esta sensación es normal y habitual, ya que en muchas ocasiones es más fácil identificar a personas de nuestro círculo de confianza que a nosotros mismos. Mi recomendación en ese caso es hacer el test dos veces, dejando pasar una semana entre la primera y la segunda vez, para evitar recordar preguntas y respuestas.

Si como resultado de las dos veces que se hace el test sale el mismo eneatipo predominante, la siguiente fase será leerlo detenidamente ya sea en el libro de Borja Vilaseca Encantado de conocerme. Comprende tu personalidad a través del eneagrama, o en la web www.personarte.com, donde también hay una descripción detallada de cada eneatipo. La siguiente fase será la de aceptación de nuestro eneatipo, porque no siempre es de nuestro agrado el resultado obtenido. Por último, cuando aceptamos que realmente ese es nuestro eneatipo, pasaremos a la acción con alguna práctica que contribuya al desarrollo de la esencia y de esta manera, tendremos la oportunidad de conectar con nuestra  esencia y verificar el tipo de personalidad predominante.

Hay que tener presente que la conexión con la esencia no es un estado permanente en nosotros, sino que por lo general son momentos de la vida y que cuantos más momentos estemos conectados con nuestra esencia, más equilibrada será nuestra vida.


 

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