Cómo facilitar el aprendizaje con feedback II

Retroalimentación

Aprendizaje con feedback

Siguiendo con el tema del feedback ya tratado en un artículo anterior y que en total tendrá tres partes, en este artículo y en el siguiente he recopilado una serie de consejos y reglas básicas para la retroalimentación, que aplico y enseño a mis alumnos, a la vez que difundo entre mis amigos, hijos, familia, compañeros de clase, clientes…, porque pienso que son una valiosa herramienta para potenciar las habilidades de los demás y facilitar su aprendizaje .

Estas reglas están basadas en el término “Ontología del Lenguaje” creado por Rafael Echevarría, fundador y presidente de Newfield Consulting, que dio paso al COACHING ONTOLÓGICO. Rafael Echevarría define feedback como la práctica de entregar y recibir juicios, dice que un equipo que no sabe intercambiar juicios limita su aprendizaje, ya que si no sabe intercambiar juicios críticos sobre su propio desempeño, difícilmente podrá aprender de sus errores e insuficiencias, recalcando que la resistencia a la crítica es una posición defensiva con la que diluimos nuestra responsabilidad, acudiendo en muchas ocasiones a factores externos.

Otro factor importante es cuando callamos juicios críticos, éstos no desaparecen, sólo quedan donde el otro no los ve, aunque sí que los siente ya que afectan al comportamiento de quien los tiene, provocando un efecto tóxico en la relación.

La concepción ontológica de los juicios distingue entre juicios y afirmaciones. Por ejemplo, “María es una mujer peruana de 26 años”, es una  afirmación y puede ser verdadero o falso, sin embargo, decir “María es alguien muy comprometida con su empresa” es un juicio y puede ser discrepable, según la percepción de cada uno.

También es importante saber discriminar a qué juicios les otorgamos autoridad y a cuáles no, escogiendo los que nos cuestionan para nuestro crecimiento y aprendizaje. En ocasiones, alguien en algún momento nos hizo un juicio y éste nos persigue por el resto de nuestras vidas; revisar su autoridad nos ayudará a liberarnos de ese juicio.

Pero, ¿cómo podemos generar un intercambio efectivo de juicios críticos? A continuación se explica parte del decálogo de competencias para entregar y recibir juicios, junto con información y ejemplos recopilados sobre el tema:

  1. Preparar el entorno, el cuerpo y la emocionalidad. Evaluaremos si es el momento adecuado para mantener esa conversación, por ejemplo, si nos sentimos estresados por alguna circunstancia es mejor dejarlo para otro momento.
  2. Tener en cuenta la sensibilidad de la persona, desarrollaremos la empatía, para colocarnos en el lugar de la persona que está recibiendo la información y evaluaremos si es de ayuda la información que vamos a ofrecer.
  3. Ser contingente: la información debemos proporcionarla en un espacio de tiempo no muy lejano, para que el que la recibe recuerde el hecho.
  4. Crear contexto: en un plano de confianza, vamos a compartir con él o con ella algunos juicios que hasta ahora han sido privados.
    1. Iniciamos la conversación rompiendo el hielo con algo de humor o cualquier tema de actualidad no relevante.
    2. Lo damos en primera persona: “Para mí..”, “Yo te veo…”, “ Te percibo…”, evitar darlo en plural “Te hemos visto…”. Es una opinión personal desde la percepción del que emite la información.
  5. No etiquetar, ni personalizar: evitaremos el verbo “ser”. Por ejemplo, “Tú eres impuntual”, lo cambiamos por ”Tú has llegado tarde tres días esta semana”, concretando el tiempo y la acción o comportamiento, pero, sin usar sentencias que van directamente a la identidad de la persona.
  6. No generalizar, ni exagerar, ya que con ello podemos activar los mecanismos defensivos del otro. Evitaremos utilizar generalizaciones como “nunca, nadie, todos, siempre…”.
  7. No adscribir intenciones o motivos, dejemos que sea  el otro el que hable de sus intenciones o motivos, si lo estima necesario.
  8. Evitar realizar presuposiciones (proceso mental o paso “previo” de dar por supuesto o aceptado la existencia de algo) o motivos implícitos (que son aquellos que están incluidos en otra cosa sin necesidad de expresarlo).

“No basta saber, se debe también aplicar. No es suficiente querer, se debe también hacer” Goethe

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Desarrollo de personas y etiquetada , , , , , , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente.

Una respuesta a Cómo facilitar el aprendizaje con feedback II

  1. Pingback: Bitacoras.com

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s